¿A quién culpar por los terremotos de Chile o de Haití? A quien se le ocurriera culpar a la física o a la geología, se le consideraría idiota. Nadie exclama "A qué tanta ciencia, tanta tecnología" porque no impidan o eviten los terremotos. ¿Quién escribe, pues, los telediarios?
"Para qué tanta cultura si no podemos conseguir la paz", esta frase, oída en un telediario de la uno de TVE —referida a la obra de un fotógrafo cuyo nombre no llegué a registrar; estaba yo en los primeros estadios del duermevela de una siesta; un fotógrafo que ha tomado nota del mediterráneo y sus fronteras con su cámara—, esta frase mal construida y peor concebida, llama a error a quien la escucha. Se refiere a los milenios que, alrededor del mediterráneo, han visto ir y venir a los pueblos y se lamenta de las guerras y conflictos que lo conmovieron y que todavía alientan en sus fronteras y las tremendas consecuencias sobre la población; la ex Yugoslavia, Chipre, Palestina, Israel, El Sahara, Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Egipto, Turquía… Y para terminar de inquietarnos, parece culpar a la cultura. Pero la cultura no es culpable; quizá no sea el remedio a ciertos males pero desde luego no es su causa.
La vaciedad, la ligereza y el sinsentido o lo que es peor, la mala intención de los discursos a los que nos vemos sometidos, es aterradora. Si no, presten atención a lo que dice Israel sobre los cooperantes por la paz que han tratado y tratan de romper el bloqueo injusto al que es sometida Gaza. Y no sólo a lo que dicen. Atiendan a lo que han hecho.