20100528

Las petroleras pretenden evitar iniciativas legisladoras por la catástrofe de BP

El lobby de las petroleras, empeñado en que el catástrofico accidente de la Deepwater Horizon no siente precedentes legales en contra de futuras extracciones, ya trabaja para minimizar las probables reacciones legisladoras y sus consecuencias.

Las petroleras temen las reacciones y exigencias de los grupos ecologistas y poblaciones de la zona —empresarios, corporaciones locales y asociaciones civiles de todo tipo— pero consideran más peligrosos a los legisladores que, en adelante, van a contemplar las prospecciones y extracciones petrolíferas a gran profundidad como un peligro al que no bastará calificar como improbable para no ser sopesado y hasta evitado de antemano.

Con ese fin, miembros del Congreso de EEUU han redactado un memorando que, basado en un informe interno de BP, apoya la tesis de que se ignoraron las señales de alarma en los momentos previos a la explosión de la Deepwater Horizon. 

En resumen, los congresistas afirman que la explosión tuvo su orígen por ignorar los manómetros y que el golfo de México se ha echado a perder con toneladas de veneno por culpa de unos idiotas que, entre cerveza y cerveza, no vieron parpadear las luces rojas mientras Homer Simpson trajinaba los controles de la plataforma. 

Ni puedo ni quiero creer que alguien ignorase los avisos si los hubo; mucho menos que, habiéndolos advertido, no actuase en consecuencia.

El memorando de los congresistas sugiere que la tecnología funcionó y que la tragedia podría haberse evitado. Quieren convencernos de que elevando los sistemas de control, la próxima vez, no habrá catástrofe. 

Ese memorando de los congresistas y el informe interno de BP son una mentira, una mentira —absoluta o parcial— que intenta evitar las consecuencias y precedentes que podría —y debería— producir y sentar esta catástrofe tecnológica que ha provocado tan tremenda tragedia ecológica:

Yo quiero que, por ley, no haya próxima vez. 

Y seguro que el mundo también lo quiere.