20120320

Disparen contra la multitud

El expolítico del PP, Jaume Matas —expresidente de Baleares y ministro con Aznar— ha sido reconocido culpable de los delitos de malversación, prevaricación, falsedad documental, fraude a la administración del Estado y tráfico de influencias; en consecuencia, sus jueces le han condenado a seis años de prisión, a nueve años de inhabilitación para ejercer cualquier cargo electo en las administraciones públicas y la pérdida de los honores y atenciones protocolarios. Claro está que el señor Jaume Matas va a rrecurrir ante el Supremo y no me extrañaría que le absolvieran. Después de Garzón y Camps, todo es posible.

Mientras tanto el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, suponemos que con vistas a la Huelga General del próximo día 29 de marzo, dice que dice que hay que endurecer las penas de los delitos de desobediencia y resistencia a la autoridad con la pamplina de que España es «muy garantista».
        Verá usted, señor ministro, si el Estado no es garantista —cuanto más, mejor—, ¿para qué lo quiere el ciudadano?
        Habla usted del Estado como si fuera un negocio privado. El Estado NO es un negocio, TAMPOCO es un coto privado NI un chanchullo para el disfrute de unos cuantos. Aunque así lo pretendan los buitres.
        Señor ministro, le recuerdo que los policías portan defensas, cascos, chalecos antibalas, armas y entrenamiento, forman parte de un dispositivo organizado y sus integrantes han sido seleccionados y cobran un sueldo por lo que hacen. Por otra parte, las leyes que castigan la desobediencia y la resistencia a la autoridad son ya suficientes.
        ¿Ya lo sabía? Pues no lo parece.
        ¿Reinventará usted la rueda o, tal vez, habrá que hacerla más redonda para satisfacer su sentido estético? Gánese el sueldo —esto es, recuerde que es el pueblo quien lo paga.
        Anímese y mande disparar sobre esa multitud que protesta ante la traición perpetrada contra los pueblos de España por su casta política.