20110602

15M ¡Resiste! (más madera contra los acampados de Sol)

El diario El País inaugura hoy una nueva fase orientada al desgaste y descrédito de la acampada de Sol. Lo hace en su edición madrileña y con la sutileza sibilina a que nos tiene acostumbrados. Sus andanadas pretenden afectar tan solo a la opinión pública local en un planteamiento que quiere zanjar la cuestión sin alentarla y limitando en lo posible la exposición del propio medio a las críticas. Los estoy oyendo: «Nos limitamos a informar de los hechos».
        El artículo responde a una estrategia que considera que una vez disuelta la acampada de Sol, el resto de plazas de España seguirá su ejemplo. Pretende ofrecer la imagen de un 15M dividido, ineficaz en sus procesos, confuso en sus planteamientos y proclive a derivas que afectarían la seguridad. Califica el sistema de asambleas de ineficiente, de haberse atascado en un bucle…, todo porque las asambleas no han decidido lo que gustaría a los amos. Los autores del artículo tachan de injusto el sistema asambleario al afirmar sin razón que «probablemente una mayoría» considera acertado marcharse y al constatar que todavía no lo hayan hecho. Pregúntense cómo es posible que quien quiera irse no se vaya. Sobre todo si es «probablemente» una mayoría. Será que el movimiento 15M no quiere irse de Sol.
        Se olvida el artículo de que no se trata de un querer o no querer marcharse sino de porqué se está ahí, de las circunstancias vitales de muchísimos españoles dejados a un lado por un sistema injusto, cruel e inhumano. Son estas circunstancias las que llevan a tantos a expresar su angustia y su descontento, hartos de callar desde los años 80 y 90.
        El País nos presenta de nuevo la cuestión de la salubridad —como en Cataluña— esgrimida esta vez por la delegada de Gobierno en Madrid, Dolores Carrión, y se instrumentaliza a comerciantes de la zona y a la mismísima Policía al presentar como oficiales comentarios realizados por no se sabe quién no se sabe cuándo acerca de un supuesto grupo de componentes de la acampada a quienes esa misma policía tendría «fichados» y a quienes se acusa de ser responsables de la persistencia de la acampada. Es decir, el artículo introduce en las conciencias la presencia de unos cuantos (50) garbanzos negros entre tantos buenos chicos sobradamente preparados que en un arranque de idealismo juvenil perfectamente comprensible salieron a las calles a ejercer sus derechos constitucionales…, pero, ay, pena penita pena, hay entre ellos elementos peligrosos que podrían descarriarlos… Con ayuda de artículos como este dentro de poco se les podrá declarar «terroristas» y ya sólo habrá un paso muy pequeño para mandar que carguen los antidisturbios. Todo se andará.
        El culmen del despiporre viene a constituirlo la peregrina argumentación que hace la delegada gubernamental, Dolores Carrión de que al estar la plaza ocupada por estos protestones del 15M otros movimientos —¿cuáles?— no pueden acudir a su vez a protestar en ella. Lo que hay que leer.
        Por cierto, hablando de lecturas, lean este artículo y contrástenlo con lo publicado hoy por El País en su edición madrileña.
        Al 15M. Este es mi mensaje:
        ¡Resistid! Permaneced en las plazas. Ningún objetivo es más importante que luchar por la libertad política. A su lado no importan las interesadas demandas de comerciantes ni empresarios, que entiendan que lo que hacéis también lo hacéis por ellos y por sus descendientes. Nada importa más que vuestro empeño en conseguir democracia verdadera para todos.
        Pronto asistiremos al momento en que las instituciones pseudodemocráticas y sus pseudodemocráticos gestores ordenen medidas de fuerza. Porque lo harán, no os quepa duda, lo harán cuando consideren que el resto de los súbditos ya no miramos.
        Entonces —ahora— nos uniremos más todavía a vosotros.