El sistema judicial sueco debería repensar lo que hacen sus fiscales. Los medios de comunicación que se hacen eco de los actos de esos fiscales deberían informar con fidelidad a la verdad, a toda la verdad y a nada más que la verdad que los hechos conforman. No basta decir que un fiscal ha decidido reabrir un caso. Hay que decir porqué, en base a qué nuevas pruebas y dar a conocer la identidad no sólo de quienes acusan sino también de quien denuncia…, a menos que se trate de un montaje, claro.
Claes Borgström, el abogado de las denunciantes, es el portavoz del Partido Social Demócrata Sueco para la igualdad de género. El próximo día 19 hay elecciones en Suecia. Algo apesta en Estocolmo. Quien no vea, además, la mano negra de EEUU tras este sucio asunto debe ir al oculista sin falta. Si el Partido Pirata obtiene escaños, Wikileaks habrá conseguido un santuario, inmunidad para actuar y proseguir su labor en favor de la democracia. Atacar a Assange es atacar al Partido Pirata y a Wikileaks.
De el diario El Mundo (28/98/2010), «La legislación sueca define el delito de "ofredande" (acercamiento indebido o acoso) como que alguien de forma clara importune o, con otro comportamiento desconsiderado, moleste a una persona y está penado con un máximo de un año de cárcel, aunque lo normal es que se castigue con una multa».
¿Por qué se empeñan los medios de comunicación en resaltar la cuestión sexual? A juzgar por el párrafo anterior, Assange podría haber querido simplemente invitar a una copa a una chica deseosa de obtener sus quince minutos de gloria.
Mi conclusión: propaganda negra, difamación, campaña de los medios de comunicación contra Wikileaks, interesados manejos electorales.