He releído el manifiesto surgido de las XII Jornadas de Economía Crítica —celebrado del 11 al 13 de febrero de 2010 en Zaragoza bajo el título de "Los retos de la ciencia económica ante la crisis"— en la Revista de economía crítica (REC). A estas alturas de la crisis conserva absoluta vigencia y ofrece elementos inauditos —en su más estricto sentido; no se habla de ellos en otros medios y foros. Llama mi atención el punto nono del manifiesto:
«Revisar y modificar la enseñanza de la economía, ya que la economía convencional y el fundamentalismo de mercado, dominantes en todos los niveles educativos, han favorecido la situación de crisis actual y la marginación de modelos y propuestas económicas sostenibles y de futuro».
Esta, además de pertenecer al grupo de las medidas urgentes, es de las importantes.