Hay que preguntarse cómo es posible que los agentes del grupo de Mossos que aparece en el ya tan famoso vídeo de los incidentes frente a la Ciutadella, sean tan fácilmente distinguibles como policías. La respuesta es bien sencilla; era eso, precisamente, lo que se pretendía.
Convendrá conmigo, estimado lector, que debe haber en algún sitio de Hispanistán policías que sepan infiltrarse muchísimo mejor que estos muchachos que nos muestran las imágenes, tan reconocibles, reunidos en la acera como si fueran el cebo de una trampa.
Seguro que hay agentes de información que saben hacer bien su trabajo, entrenados para pasar desapercibidos, dueños de hermosas rastas y nutridas barbas, conocedores de Bakunin en profundidad y muy capaces de fumarse unos porritos y lo que caiga con tal de mantener su cobertura. Agentes que no son estos Mossos a quienes se ha enviado a ser detectados y reconocidos como policías. Estos no han sido los provocadores; han sido la provocación misma.
Así como el 15M ganó simpatías cuando en su día los antidisturbios cargaron contra los acampados, ha pretendido el estado ganarlas para sí jugando esta vez el papel de víctima. ¿Ha sido el señor Artur Mas responsable de envidar a todas o quizás un brillante mando de la escala policial ha pretendido lograr un rápido ascenso? ¿Es éste un procedimiento habitual?
Se ha querido poner a prueba al movimiento 15M, jugar con la posibilidad de que algún exaltado se lanzase contra los agentes de paisano y que otros muchos le siguiesen. El resultado habría dado a las fuerzas policiales la perfecta excusa y motivo para actuar con toda dureza contra los manifestantes. A la clase política le habría dado todas las justificaciones para declararlo liquidado; el juicio político y la sentencia contra el 15M habría sido pronunciada y habría caído como una losa inamovible en ese mismo instante.
Una jugada perfecta —no tanto, como se ha visto— que afortunadamente no ha funcionado. Veremos qué intentan los próximos días. Desde aquí, mi apoyo a los indignados y agobiados, mi apoyo al 15M.
Recordemos a Ghandi; que nos sirva de inspiración en el camino que conduce a la libertad política.