Corrupto es quien —ciudadano, político, partido o medio de comunicación— hace uso de los dineros públicos para provecho propio o de sus paniaguados; también lo es —político o partido— quien ejecuta medidas contrarias al programa con que se presentó a las elecciones y/o incumple las promesas que hizo de palabra durante la campaña; corrupto será asimismo quien defraude al bien común favoreciendo intereses privados, por acción o por omisión.
corrupto, ta. (Del lat. corruptus). 1. adj. Que se deja o ha dejado sobornar, pervertir o viciar. U. t. c. s. 2. adj. ant. Dañado, perverso, torcido. (RAE)
La corrupción es contagiosa. Bástale al ciudadano conocer la corruptela y no hacer nada contra ella para mancharse de su misma podredumbre. La inacción lleva al contagio y a la pérdida de la propia integridad. Callar, mirar para otro lado, contemporizar…, tales conductas aseguran la conversión en cómplice y su efecto es acumulativo.
Si los corruptos han sabido construir una concha protectora a base de corromper significados, reglamentos e instituciones, los ciudadanos hemos de negarnos en redondo a darles soporte con nuestro silencio.
Venguémonos de sus maniobras, resarzámonos de las pérdidas y daños que nos causan. Demos escarmiento a tan rastreros personajes. Usemos todos los medios salvo la violencia.
Denunciemos toda actuación sospechosa de estos individuos, todo acto proclive de constituir delito o desdoro, denunciemos todo aquello que demuestre la bajeza moral y ética de los mandamases y sus lacayos. Usemos todos los medios contra ellos salvo la violencia.
El miedo ha de crecer en sus corazones hasta el punto de que no puedan dormir ni caminar tranquilos por la calle temerosos de que se les recrimine.
A medida que el ciudadano actúe contra ellos y aporte en la red, en el café y en los juzgados —pero, ay, qué lejos están las salas de justicia de impartirla mientras sean los corruptos quienes construyan las leyes y las gestionen— todo aquello que pueda servir de instrumento de juicio y condena contra estos indeseables políticos, partidos y medios de comunicación, estaremos más cerca de la justicia social y la libertad política.