20110523

Un volcán islandés

España ha votado la vuelta al franquismo y al instante un volcán islandés —el Grimsvötn— ha eruptado su disconformidad sobre nuestras cabezas.

Entre disquisiciones y acampadas, la esperanza del pueblo ha sido pisoteada por la especulación criminal de los mercados —los banqueros y sus cómplices, lo que hasta no hace mucho conocíamos como «capitalismo»—, la corrupción abyecta de los políticos y la indignidad impuesta de una monarquía heredera del fascismo.

La erupción del volcán islandés —¿augurio o corroboración?— obliga a volver la vista hacia ese pueblo, primer parlamento democrático —no por el momento de su fundación, que también, sino por su ejemplaridad. Están cociendo una nueva constitución para evitar que se repitan las agresiones a la libertad política y económica de sus gentes a manos de los bancos comerciales.

Al tiempo que los españoles conocíamos la insoportable verdad, el Grimsvötn anunciaba que la misma tierra se conmueve ante la «elección» de proseguir y ahondar en esta senda del consumo desbocado y el sistema de reserva fraccionaria, el capitalesclavismo al que nos vemos arrastrados por una minoría y nuestra propia y pasiva estultucia.

Vamos a sufrir las angustias de ese color odioso, el feo azul asfixia que el mandato del PP en ayuntamientos y autonomías —los dioses inmortales confundan a sus dirigentes y yerren sus destinos hacia el abismo— comienza a sembrar en nuestros rostros.

A todo esto, el PSOE considera que un giro hacia la izquierda no les daría beneficio alguno puesto que dice con cinismo haber perdido votos en favor de PP y UPyD. Obvian la abstención, el voto en blanco y el nulo y lo que se ha ido a IU. Y a BILDU. No nos olvidemos de BILDU. El PSOE, con tal de lograr el voto, es capaz de cambiarse el nombre, ¿PP2?
        Al PSOE no le queda más que desaparecer…, para siempre. Si Pablo Iglesias, su fundador, pudiera ver en qué se ha convertido lo que fuera su partido —entonces sí, obrero y socialista— vomitaría sobre la cabeza de sus dirigentes antes de descerrajarles un tiro entre los ojos.

¿Qué podrá más, la correa del amo o el hueso? En realidad, ambas cosas son lo mismo. Los que mandan en el PSOE van a seguir mamando y ya se ve cómo toman y han tomado puestos en la empresa privada.

El PSOE tiene tres opciones.

(a) Convocar elecciones legislativas ya mismo.
(b) Seguir con las «medidas» que le han deparado estos resultados.
(c) Transfigurarse en Robin Hood y defender el panizo de las gallinitas de este gallinero de mierda que es España contraviniendo así las órdenes de los zorros y garduñas que llaman mercados y son el capitalismo.

Si (a), el PSOE desaparece del mapa —pero no subestimemos la estupidez de los súbditos.
Si (b), pasarán muchas legislaturas como oposición.
Si (c), el PSOE será desmantelado por zorros y garduñas.

Así que no lo duden, para garantizarse los sueldos y regalías, elegirán beeeeeeeeeeee. Y que se jodan los españoles de a pie, es decir unos cuarenta y tantos millones.

La partitocracia es el tormento de Sísifo.